El pasado lunes, la Alcaldía de Viacha encendió con gran entusiasmo el árbol de Navidad, marcando el inicio de las festividades y buscando contagiar a la población, especialmente a los más pequeños, del espíritu navideño. Sin embargo, en las últimas horas, este símbolo de esperanza fue blanco de vandalismo: personas inadaptadas cortaron los cables de las luces que adornaban el árbol, causando un serio daño.

Este acto no solo representa un golpe al esfuerzo del municipio por embellecer la ciudad, sino también un gasto innecesario que afecta a toda la comunidad. Es lamentable que acciones como esta opaquen los esfuerzos por construir una ciudad más linda y unida en estas fechas.
Cuidar y respetar los espacios públicos es responsabilidad de todos. ¿Qué ciudad queremos construir juntos?




