Periódico Contraparte, 27 deenero de 2025.

La Central Obrera Regional (COR) de El Alto ha lanzado una contundente advertencia al expresidente Evo Morales tras sus recientes declaraciones sobre la «lucha armada», calificándolas como una grave amenaza para la estabilidad democrática de Bolivia. Marcelo Mayta, dirigente de la COR, no dudó en responsabilizar a Morales de buscar el poder «a toda costa», incluso a través de la promoción de grupos subversivos. «El señor Evo Morales está equivocado al sugerir que se armarán grupos en contra del Estado. Esto no solo es irresponsable, sino que pone en riesgo la seguridad de todos los bolivianos», afirmó Mayta, quien además acusó al exmandatario de padecer una «enfermedad de poder».
Las palabras de Morales, en las que advirtió que el Gobierno está «empujando al movimiento popular» hacia la violencia, han sido interpretadas por la COR como un intento de desestabilización. Mayta recordó el alto costo que el pueblo boliviano pagó en el pasado para recuperar la democracia y aseguró que no permitirán que se repitan esos momentos de dolor y derramamiento de sangre. «Ya nos hemos cansado de sus amenazas. Morales sigue poniendo en riesgo la paz del país con sus declaraciones incendiarias», agregó el dirigente, quien también reveló que en la región del Chapare, bastión de Morales, existen grupos armados bajo su influencia.
El ministro de Justicia, César Siles, respaldó las críticas de la COR y afirmó que las declaraciones de Morales apuntan a promover el «terrorismo de Estado». «Estas palabras solo buscan generar conflictos y dividir al país, tal como ocurrió en 2024», señaló Siles, en referencia a los violentos enfrentamientos que marcaron ese año. Para el Gobierno, las declaraciones del exmandatario no son más que una estrategia para justificar acciones extremas y deslegitimar al Estado.
Mientras tanto, los simpatizantes de Morales defienden sus palabras como una advertencia legítima ante lo que consideran un Gobierno represivo. «El pueblo tiene derecho a defenderse cuando sus derechos son pisoteados», argumentó un partidario del MAS en Cochabamba. Sin embargo, la COR y otros sectores afines al Gobierno insisten en que estas declaraciones solo profundizan la polarización y podrían desencadenar un nuevo ciclo de violencia en un país que aún intenta sanar las heridas de su pasado reciente.
El llamado de la COR a investigar las declaraciones de Morales ha puesto en evidencia la fragilidad del clima político en Bolivia, donde las palabras pueden convertirse en chispas que enciendan conflictos mayores. La pregunta que queda en el aire es si este enfrentamiento verbal escalará a un nivel más peligroso o si, por el contrario, se mantendrá en el ámbito de la retórica política.




