Periódico Contraparte, 07 de abril de 2025

La senadora del MAS, Cecilia Quispe, lanzó una bomba política al asegurar que detrás de las recientes proclamaciones a Andrónico Rodríguez como candidato presidencial existen «operadores del arismo» infiltrados para dividir al movimiento. «No son espontáneas, hay manos oscuras financiando estas acciones para crear conflicto y beneficiar a un sector», declaró en tono de denuncia, aunque sin presentar pruebas concretas.
Fuentes cercanas a Evo Morales confirmaron que hay malestar en el círculo evista por estas movilizaciones, que consideran «prematuras» y «ajenas a la estructura orgánica». Mientras, simpatizantes de Andrónico en Cochabamba responden: «Aquí no mandan los senadores, sino las bases». El choque revela la profunda grieta entre los seguidores del expresidente y los aliados del actual mandatario Luis Arce, en medio de un escenario donde el control del partido y la candidatura presidencial están en juego.
Analistas señalan que estas acusaciones reflejan la desesperación de un sector por controlar la narrativa interna, mientras el reloj electoral avanza. «Es el síntoma de un partido que ya no puede ocultar su guerra civil», sentenció el sociólogo Fernando Mayorga. Con el TSE expectante y las calles calientes, el MAS parece condenado a dirimir sus contradicciones en público, mientras la oposición observa y capitaliza el caos.




