En un acto realizado en la Casa Grande del Pueblo, Jessica Saravia asumió oficialmente el cargo de ministra de Justicia y Transparencia Institucional, en reemplazo de César Siles, quien renunció en medio de un escándalo por presunta manipulación de la justicia.

La posesión fue encabezada por el presidente del Estado Plurinacional de Bolivia, Luis Arce Catacora, quien reconoció públicamente que el país atraviesa “momentos complejos” en el ámbito institucional. Durante su discurso, el mandatario hizo un llamado a las autoridades y a la población a defender la independencia de los órganos del Estado y a trabajar por la recuperación de la confianza ciudadana en el sistema judicial.
“La justicia boliviana no puede estar bajo sospecha. Es momento de actuar con firmeza, transparencia y responsabilidad. Necesitamos autoridades comprometidas con los principios constitucionales”, manifestó el presidente Arce.
El cambio en el Ministerio de Justicia se produce tras la dimisión de César Siles, quien dejó el cargo luego de que se hiciera público un caso que involucra a jueces y operadores judiciales en una presunta red de manipulación de procesos judiciales. Las revelaciones generaron una fuerte presión institucional y social, obligando al Ejecutivo a tomar medidas inmediatas.
Tanto el Consejo de la Magistratura como el Tribunal Supremo de Justicia se pronunciaron de manera conjunta, exigiendo una investigación profunda, imparcial y transparente. “Lo que está en juego es la credibilidad de todo el sistema judicial. No puede haber impunidad”, indicaron en un comunicado oficial.
Jessica Saravia, abogada de profesión y exviceministra de Transparencia Institucional, se comprometió a encarar el desafío con firmeza y a impulsar una reforma judicial basada en la ética, la eficiencia y el acceso a la justicia. “Acepto este cargo con profunda responsabilidad y el firme propósito de devolverle a la población la confianza en nuestras instituciones”, expresó tras jurar al cargo.
La designación de Saravia marca una etapa decisiva en el manejo de la crisis judicial que vive el país y coloca el foco sobre las acciones que el nuevo equipo ministerial adoptará para garantizar la transparencia y la institucionalidad del Órgano Judicial.




