Cerca de las 18:00 de este martes, el presidente electo, Rodrigo Paz, se reunió con representantes del sector productivo de El Alto, donde anunció una serie de medidas para apoyar a los emprendedores, impulsar la formalización y dinamizar la economía nacional.

“Vamos a llevar adelante incentivos fiscales. No es promesa, es parte de un plan de gobierno con el cual hemos ganado la elección”, señaló Paz, quien reiteró que su administración apostará por quienes generan riqueza y empleo.
El mandatario electo remarcó que “se acabó vivir del Estado”, e insistió en que los recursos serán destinados a fortalecer la producción y no al despilfarro. “Prefiero ponerle platita a ustedes que producen, que gastármela en gente que no hace nada por la patria”, afirmó.
Paz anticipó además una lucha frontal contra la corrupción, mencionando específicamente el caso de YPFB, al que calificó como “un nido de corrupción” que será saneado “de raíz”.
Asimismo, prometió simplificar la formalidad para facilitar el acceso a créditos y fomentar la inversión. “La formalidad es cara en Bolivia, y eso debe cambiar”, dijo, al tiempo de subrayar que Bolivia debe “abrirse al mundo” y atraer inversiones.
Respecto al rol de los organismos internacionales, enfatizó que su Gobierno no aceptará imposiciones externas y que los acuerdos económicos estarán alineados a un proyecto nacional. “No nos van a imponer planes de gobierno. Acabar con el Estado tranca será una prioridad”, aseguró.
Paz también se refirió al trabajo legislativo, instando a los nuevos diputados y senadores a actuar con rapidez y responsabilidad. “Debatan, pero con prontitud. El que quiera negociar, lo voy a sacar rapidito”, advirtió.
Finalmente, anunció que el 7 de noviembre sostendrá un encuentro con el empresariado nacional en Santa Cruz, invitando a todos los sectores productivos a sumarse a la nueva etapa económica. “El 8 será una fiesta pequeña, porque hay que trabajar, y el 9 empezamos con reuniones bilaterales para conseguir recursos”, concluyó.




