El presidente Rodrigo Paz ha revelado que su Gobierno no puede aplicar un plan gradual para la eliminación de la subvención de los combustibles puesto que las arcas del Estado están vacías.

En una reunión con sectores sociales y dirigentes de juntas vecinales, el gobernante dijo: «Los compañeros me dicen: ‘Rodrigo, cambia, voltea el decreto’. Listo, lo volteamos, qué hacemos. No hay plata, no hay gas, no hay litio, lo único que hay somos nosotros, los bolivianos que vamos a sacar adelante al país.
«‘Sí, pero hacelo gradual’. Pero no tengo, pues, ni siquiera plata para hacerlo gradual, compañero, de dónde voy a sacar», sentenció el mandatario.
Paz denunció que «nos robaron y ahora lo que nos queda es reactivar la economía».
En pasados días algunos sectores del transporte se movilizaron contra la medida y anunciaron un paro de actividades desde este lunes para exigir la anulación del decreto. Otros bloques consideraron que la medida debía aplicarse de forma gradual.
El Gobierno ha ratificado que no es posible y destacó que la norma no solo establece la eliminación del subsidio para carburantes, sino además una serie de beneficios.
El presidente de Bolivia remarcó que «casi el 40% de la subvención de gasolina y diésel se pierde en corrupción y contrabando» y afirmó que «mantener este esquema le cuesta a Bolivia 10 millones de dólares cada día».
En ese marco, destacó que «lo que está aconteciendo en Bolivia no es un Decreto que quiera hacer sufrir al pueblo, sino todo lo contrario: es un decreto que quiere liberar al pueblo».




