En medio de cuestionamientos sobre la calidad de la gasolina, la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) evidenció ante dirigentes del transporte que cuenta con la capacidad técnica, científica y humana para evaluar de forma integral los 16 parámetros exigidos por la normativa nacional e internacional.

“Contamos con infraestructura, equipamiento y personal altamente calificado para realizar análisis precisos bajo estándares reconocidos”, afirmó la directora del Instituto de Investigaciones Químicas, Giovanna Almanza.
La autoridad enfatizó que estos estudios no responden a percepciones, sino a metodologías validadas. “Permiten determinar con exactitud la composición del combustible y verificar si cumple los requisitos de calidad”, sostuvo.
La evaluación de la gasolina en Bolivia está regulada por el Decreto Supremo 4718, que establece 16 parámetros obligatorios vinculados a la composición química, propiedades físicas y elementos que inciden tanto en el rendimiento de los motores como en el impacto ambiental.
En ese marco, la UMSA explicó que sus institutos cuentan con equipos de alta precisión para medir el octanaje e identificar compuestos como aromáticos, olefinas, etanol y benceno, entre otros.
Análisis especializados
Además, mediante técnicas avanzadas se detecta la presencia de manganeso, azufre y trazas metálicas, cuya concentración está regulada por su efecto en los motores y las emisiones. Estos estudios se complementan con pruebas físico-químicas que simulan condiciones reales de uso.
Entre ellas destacan la medición del poder calorífico —que determina la energía del combustible— y el análisis de gomas, que pueden generar residuos y afectar el sistema del motor. También se evalúan parámetros como apariencia, color, gravedad específica y presión de vapor.
El director de la carrera de Ingeniería Mecánica y Electromecánica, Jaime Sánchez, reiteró que la universidad está en condiciones de realizar una evaluación completa. “Podemos analizar los 16 parámetros establecidos por la norma con nuestros equipos y profesionales”, aseguró.
Como parte de este proceso, representantes del sector transporte visitaron los laboratorios e instalaciones de la universidad, donde conocieron de primera mano el trabajo técnico que se realiza en la evaluación del comportamiento de los combustibles.




