Pando conmemora este jueves 88 años de creación con una agenda marcada por el civismo, la música, las tradiciones y el compromiso de sus autoridades y población con el desarrollo del departamento.
Cuando el reloj marcó la medianoche, el cielo de Cobija se iluminó con fuegos artificiales, dando inicio a los festejos. Familias, autoridades y ciudadanos se concentraron en el Parque Piñata, donde se desarrolló una gran serenata acompañada de música y expresiones de orgullo por la identidad pandina.
La gobernadora Gabriela de Paiva destacó el significado histórico de la fecha y recordó el proceso de lucha que marcó la incorporación de este territorio a Bolivia.
“Nos reunimos para celebrar 88 años de historia, de lucha, de trabajo y de amor por esta tierra que llevamos en el corazón”, afirmó la autoridad, quien también expresó su compromiso de continuar trabajando por el desarrollo y bienestar de la población pandina.
Las actividades conmemorativas comenzaron desde la jornada del miércoles con el desfile escolar y cívico, en el que participaron estudiantes de diferentes unidades educativas junto a sus docentes y directores. Los escolares rindieron homenaje a Pando con muestras de civismo y respeto por la historia del departamento.
Pando mira hacia nuevos proyectos
Además de las celebraciones, Pando proyecta su futuro con iniciativas destinadas a fortalecer su infraestructura y su posición estratégica en el norte del país.
Entre las propuestas se encuentra el objetivo de convertir al departamento en un polo de conexión entre Brasil y Perú a través del territorio boliviano, aprovechando su ubicación fronteriza y las oportunidades de integración regional.
En ese marco, el presidente Rodrigo Paz anunció la renegociación de $us 500 millones con el Banco Mundial destinados a proyectos de infraestructura y carreteras. Entre las obras contempladas se encuentra la ruta hacia Extrema, una vía considerada estratégica para mejorar la conectividad de la región.
Así, Pando celebra sus 88 años entre la memoria de su historia, la riqueza de sus tradiciones y el desafío de consolidar nuevas oportunidades de desarrollo para sus habitantes.



