“Queremos elecciones limpias para salir pacíficamente de un modelo que agoniza y resolver la crisis”. Así sintetizó la posición de su partido Elizabeth Reyes, presidenta de Unidad Nacional.
Argumentó: “Desgraciadamente, Bolivia es una sociedad polarizada. Si perdemos la posibilidad de recurrir a un sistema electoral limpio e imparcial, ¿cómo podríamos ponernos de acuerdo y formar un gobierno que resuelva la crisis?”
Reyes pidió que el Tribunal Electoral sea imparcial e independiente, no se vea arrastrado en la pelea del MAS y actúe sin presión judicial ni gubernamental.
“El Tribunal Electoral no debe permitir que las elecciones las decidan ni los magistrados autoprorrogados ni los jueces amigos del poder. Les recordamos que ustedes son un poder del Estado y les pedimos que se hagan respetar y paren los intentos de definir el juego electoral desde fuera de la política democrática”, señaló en la parte más saliente de su intervención.
Añadió: “exigimos que antes de los comicios de agosto de 2025 hagan una auditoría externa del padrón electoral; que se garantice el funcionamiento del TREP y que se permita campañas electorales libres y equitativas, muy diferentes de las que se administraron durante los gobiernos de Evo Morales. Si el presidente Arce vuelve a presentarse, debe hacerlo sin privilegios, sin abusar de las ventajas del poder.”
Sobre la cuestión de las primarias, Unidad Nacional planteó suspéndelas para garantizar las elecciones judiciales, porque la suspensión de estas ha causado “un caos institucional en el país, que es responsabilidad del oficialismo, y que fue el entorno que permitió los sucesos del 26 de junio”.





