PERIÓDICO CONTRAPARTE / La Paz, 9 de junio de 2026

En un escenario de máxima expectativa política por la reglamentación del nuevo marco legal extraordinario, el Órgano Ejecutivo fijó la doctrina operativa que guiará el accionar militar. El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, afirmó este martes de forma taxativa que, ante los sectores que pretendan quebrar el hilo democrático del país, las Fuerzas Armadas cumplirán con rigor su misión constitucional, aclarando firmemente que los efectivos castrenses «no están para confrontar al pueblo».
El pronunciamiento de la autoridad de Estado se registró en un momento crítico, coincidiendo con la cuadragésima jornada de bloqueos de carreteras promovidos por facciones evistas y sindicales. Esta parálisis logística ya provocó un daño catastrófico a la economía nacional superior a los $us 2.500 millones de pérdidas acumuladas, de acuerdo con el último informe de evaluación macroeconómica presentado por la Cámara Nacional de Industrias (CNI). Frente a este estrangulamiento comercial, sectores agropecuarios, comités cívicos y plataformas urbanas incrementaron la presión para que el presidente Rodrigo Paz firme el decreto de Estado de Excepción tras haber promulgado la ley regulatoria el pasado lunes.
Durante el acto oficial de reconocimiento de la investidura presidencial por parte de la entidad castrense, Justiniano delineó los límites de la respuesta estatal frente al conflicto. “Frente a quienes buscan convertir el miedo en método político, el Estado actuará con legalidad; frente a quienes intenten someter al país mediante la violencia, actuará con firmeza. Y frente a quienes pretendan quebrar el orden democrático, las Fuerzas Armadas cumplirán su misión constitucional con disciplina, serenidad y patriotismo”, aseveró el ministro, apuntando de forma implícita a los liderazgos de Mario Argollo (COB), Vicente Salazar (Túpac Katari) y el exmandatario Evo Morales, señalados por el Gobierno como los principales impulsores del cerco vial.
En sintonía con el discurso ministerial, el presidente Rodrigo Paz ratificó las denuncias respecto a que detrás de las movilizaciones que exigen su renuncia existen flujos financieros del narcoterrorismo orientados a un golpe de Estado. Por su parte, Justiniano cerró filas en torno a la prudencia estratégica del Palacio Quemado antes de ordenar cualquier despliegue operativo en zonas de alta conflictividad como el altiplano o el Chapare. “La prudencia no es ausencia del Estado, la contención no es debilidad y la voluntad de diálogo no significa renunciar al deber de proteger a Bolivia. Esta no será una respuesta improvisada, sino una respuesta institucional, democrática y de Estado”, concluyó el titular de Defensa.




