Periódico Contraparte, 24 DE JUNIO 2024

En medio de un anuncio de bloqueo nacional indefinido de caminos y otras protestas, el presidente Luis Arce alertó este lunes sobre un grave peligro para el Estado, señalando que detrás de las demandas «aparentemente legítimas» de diversos sectores sociales se oculta un plan para acortar mandatos. Durante su discurso en el acto del 198 aniversario de la creación de la Policía Boliviana, celebrado en Següencoma, La Paz, Arce destacó que el país enfrenta actualmente amenazas que buscan la destrucción del Estado Plurinacional y del modelo social, económico y productivo.
Estas advertencias surgieron en el contexto de la amenaza del sector del transporte pesado de iniciar un bloqueo de caminos nacional e indefinido y cerrar fronteras a partir de este jueves. El sector protesta por la falta de combustibles y dólares, así como por irregularidades en trámites y cobros en la Aduana Nacional e Impuestos Nacionales. Además, los gremiales han anunciado una reunión con el transporte pesado para coordinar movilizaciones debido a demandas similares. Evo Morales también se reunirá con su bancada y dirigentes de organizaciones sociales para definir protestas que exijan la promulgación de leyes sancionadas en la Asamblea Legislativa Plurinacional.
«Hoy nuestra patria trabaja arduamente en la tarea histórica de construir el Estado Plurinacional de Bolivia. Hoy este Estado se enfrenta a múltiples peligros, entre ellos la persistencia de los enemigos de la patria que buscan retornar a una vieja república, elitista y discriminadora, puesta al servicio de intereses foráneos y de algunos grupos,» afirmó Arce durante su discurso. La ministra de la Presidencia, María Nela Prada, acusó a Morales de utilizar a los sectores del transporte pesado y gremiales como «punta de lanza» para desestabilizar el país y retomar el poder.
Las declaraciones de Arce reflejan la preocupación por las posibles motivaciones políticas detrás de las demandas sociales. Según el presidente, el verdadero objetivo es acortar su mandato, lo que implicaría una amenaza a la estabilidad y al modelo de gobierno actual. La insistencia en estas protestas podría llevar a una crisis política y social de gran magnitud.
Las advertencias de Arce y Prada sugieren posibles repercusiones legales y políticas para quienes promuevan estas protestas. La posible desestabilización del país podría afectar negativamente la economía y la cohesión social, generando incertidumbre a nivel nacional e internacional. La denuncia de Arce subraya la importancia de mantenerse alerta ante las aparentes demandas legítimas que podrían esconder intereses desestabilizadores. La situación exige una reflexión profunda sobre el impacto y la relevancia de estos eventos en el futuro del Estado Plurinacional de Bolivia.
Se insta a los ciudadanos a mantenerse informados y vigilantes frente a las protestas y sus posibles consecuencias. Es fundamental apoyar el diálogo y buscar soluciones pacíficas que fortalezcan la democracia y el bienestar del país.




