Fecha: 24 de abril de 2024

El analista económico Gonzalo Chávez ha advertido sobre los desafíos económicos que enfrentará tanto el sector público como el privado tras el aumento del 5,85% en el salario mínimo nacional y del 3% en el haber básico. Chávez destacó que este incremento es uno de los más altos de los últimos años y pronosticó dificultades financieras debido al déficit económico arrastrado desde 2014.
«El incremento salarial es uno de los más altos en los últimos años. Recordemos que el año pasado la inflación llegó a sólo 2,21% según el INE; si consideramos la inflación de alimentos, esta fue del 3,3%. Por lo tanto, este aumento es significativo y beneficiará a los trabajadores vinculados a la COB, pero tendrá un impacto dramático en los costos de las empresas, especialmente las medianas y pequeñas», afirmó el también docente universitario.
El 2020 no tuvo un incremento salarial debido a la pandemia. En 2021, el salario mínimo nacional aumentó un 2% y alcanzó los 2.164 bolivianos; en 2022, el aumento fue del 4%, llegando a 2.250 bolivianos, y se incrementó un 3% en el haber básico de varios sectores. Este año, el salario mínimo se elevó a 2.500 bolivianos debido al aumento del 5,85%.
Chávez destacó que el país enfrenta un déficit del 7,5% desde 2014, así como escasez de dólares y carburantes. También señaló que YPFB ya no exporta gas natural en la misma medida que antes y que el país importa carburantes de varios países vecinos.
El analista advirtió que el sector público también enfrentará dificultades para cubrir este aumento, ya que carece de ingresos suficientes para ello. «Estamos en una situación complicada para el sector empresarial y veremos en los siguientes días una reacción contra este incremento salarial», agregó.
Chávez también planteó la hipótesis de que este aumento refleja la inflación real de 2023, que podría haber sido cercana al 6%. Esto, en un contexto de desaceleración económica y elevados costos de importación, podría afectar negativamente a la economía formal.
Finalmente, Chávez señaló que el incremento solo beneficia al 20% de la población económicamente activa, mientras que el 80% de los trabajos en Bolivia son precarios y se encuentran en el sector informal.




