Un contingente de efectivos de la Policía Boliviana fue reportado como retenido la tarde de este viernes por manifestantes civiles. El incidente ocurrió de manera directa en un punto de bloqueo activo ubicado en la zona de San Felipe de Seque, en la urbe de El Alto.

De acuerdo con reportes extraoficiales emitidos desde el lugar de los hechos, los uniformados fueron liberados tiempo después de la agresión. El suceso se registró durante el día 43 del conflicto social y político que mantiene bloqueadas las principales carreteras del territorio nacional.
Los agentes del orden se desplazaban en cumplimiento de sus funciones operativas cuando el grupo movilizado interceptó el motorizado institucional. Hasta el momento, el mando policial de la región no ha emitido un comunicado formal para esclarecer la situación de su personal.
Detalles de la retención y destrucción del motorizado
Los bloqueadores cercaron la patrulla en la vía pública y forzaron a los efectivos policiales a descender del vehículo bajo amenazas de violencia física. Posteriormente, los manifestantes procedieron a despojarlos de sus uniformes oficiales de reglamento.
Las prendas de vestir policiales de los uniformados fueron aglomeradas en la calzada y quemadas de forma inmediata por los huelguistas. Acto seguido, el grupo civil procedió a prender fuego a la estructura de la patrulla hasta destruirla.
«Los efectivos fueron interceptados cuando se desplazaban en una patrulla, obligados a descender del motorizado y posteriormente despojados de sus uniformes, que fueron quemados», detalla el reporte extraoficial del hecho.
Antecedentes de la conflictividad y bloqueos viales
El ataque contra el personal del orden se produjo en el contexto de las medidas de presión que persisten invariables en diferentes departamentos del país. Las protestas acumulan más de seis semanas consecutivas afectando el libre tránsito y la seguridad vial.
Previamente, se habían registrado agresiones físicas contra conductores y amenazas con piedras a trabajadores de la prensa en sectores alteños como la Ceja. Esos antecedentes motivaron el despliegue de patrullajes fijos que hoy sufren arremetidas por grupos radicales.
Reacciones y medidas pendientes de las fuerzas del orden
La opinión pública y los medios de comunicación aguardan un pronunciamiento oficial por parte del Comando General de la Policía Boliviana sobre lo ocurrido. La institución estatal evalúa los daños materiales y el estado de salud de los policías afectados.
La dirigencia de los sectores vecinales movilizados no se ha atribuido de manera formal la quema de los bienes del Estado. Los investigadores asignados al caso recopilan testimonios en San Felipe de Seque para identificar a los instigadores del ataque.
La liberación de los policías agredidos evitó un desenlace de gravedad en el sector norte de la urbe alteña. Las autoridades del Ministerio de Gobierno prevén reajustar los planes de resguardo vial para proteger la integridad física de los contingentes policiales desplegados.




