CONTRAPARTE, 3 de septiembre de 2024

El fútbol es un lenguaje universal que une a personas de todas las edades, y en El Alto, los más pequeños están liderando esta pasión. La emoción y el entusiasmo se apoderaron de la ciudad durante las Mini Eliminatorias Sudamericanas, Copa Mundialito FIFA 2024, organizadas por el Programa PAN Manitos. En este evento, las selecciones infantiles de Bolivia y Venezuela protagonizaron un partido representativo que sirvió como preámbulo del esperado encuentro premundialista del jueves.
Herlan Cabrera, secretario Municipal de Desarrollo Humano y Social Integral, destacó la importancia de este evento como una forma de promover el deporte y la unidad en la comunidad alteña. «Estamos orgullosos de recibir a todos con el mismo civismo y entusiasmo que caracteriza a nuestra ciudad. Niños, jóvenes y adultos están unidos por una misma pasión que es el fútbol», señaló Cabrera.
La jornada deportiva comenzó con un colorido desfile de los 43 centros PAN Manitos, cada uno representando a una selección sudamericana. Tras el desfile, se encendió una antorcha simbólica, marcando el inicio del esperado partido amistoso entre las selecciones infantiles de Bolivia y Venezuela.
Cabrera subrayó el enfoque de la municipalidad en la primera infancia, enseñando valores cívicos y deportivos a los más pequeños. «Queremos que desde pequeños comprendan y aprecien el valor de estos eventos. Este partido no solo es una muestra de nuestro fervor futbolístico, sino también de nuestra hospitalidad y orgullo como alteños», enfatizó.
El evento no solo fue una celebración del fútbol, sino también un espacio para que las familias compartieran y disfrutaran juntos. Mientras los pequeños jugadores corrían tras el balón, sus padres seguían cada jugada con emoción, demostrando el ambiente festivo que se vivía en el lugar. Para los niños del Programa PAN Manitos, jugar en ese campo reducido fue como estar en el imponente estadio Titán de Villa Ingenio.
El Centro Infantil Pan Manitos de la EPI Satélite del Distrito 1 representó a la selección boliviana, siendo el primero en entrar al campo para enfrentar a Venezuela. Con cada oportunidad de gol, los niños y sus educadoras celebraron con gritos de alegría, contagiando su entusiasmo a todos los presentes.




