La Paz, 27 de julio de 2026.- La muerte de dos sargentos del Ejército y dos trabajadores de la Empresa Minera Huanuni durante un operativo en el cerro Posokoni fue consecuencia de un deslizamiento de tierra y no de una emboscada, afirmó este domingo el comandante de la Segunda División del Ejército, coronel William Revuelta.
La declaración busca aclarar las versiones que circularon tras el operativo, en el que también resultó herido un subteniente que permanece internado en una clínica de Oruro, donde recibe atención médica y se encuentra estable.
Según la autoridad militar, la intervención formaba parte del convenio vigente entre el Ejército y la Empresa Minera Huanuni para resguardar uno de los principales yacimientos de estaño del país frente al accionar de los llamados «jucus», grupos dedicados al robo de mineral.
Revuelta explicó que entre 50 y 80 personas intentaron ingresar al área de operaciones aprovechando el feriado local. La acción fue contenida por efectivos militares y trabajadores de la empresa, quienes lograron impedir el ingreso de los presuntos infractores.
El accidente ocurrió cuando el contingente iniciaba el repliegue hacia un punto de reunión ubicado en la parte alta del cerro Posokoni. Durante el recorrido, cerca de la bocamina Tunari, una parte del sendero cedió de forma repentina.
«Estaban caminando por el sendero y ha habido un deslizamiento. Eso es lo que ha ocasionado la caída y el posterior fallecimiento», explicó el comandante de la Segunda División del Ejército.
La autoridad remarcó que el hecho no ocurrió dentro de una mina ni en galerías subterráneas, sino en una ruta de acceso utilizada para retornar a los vehículos tras concluir el operativo.
Tras el accidente, el Ministerio Público, la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), el Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF) y Medicina Forense iniciaron las investigaciones para establecer con precisión las circunstancias del hecho. Paralelamente, el Ejército abrió un sumario informativo militar.
El comandante también advirtió que el robo de mineral en Huanuni continúa siendo un problema recurrente. Indicó que el incremento del precio de los minerales ha fortalecido la organización de los denominados «jucus», por lo que las tareas de vigilancia se reforzarán con drones, visores nocturnos y otros equipos tecnológicos contemplados en el convenio con la Empresa Minera Huanuni.
La tragedia vuelve a poner en evidencia los riesgos que enfrentan tanto militares como trabajadores durante los operativos de resguardo de uno de los yacimientos mineros más importantes de Bolivia.



