La conmemoración de los 217 años de la Revolución del 16 de Julio dejó un fuerte contenido político. Desde la Casa de Pedro Domingo Murillo y la Sesión de Honor, el presidente Rodrigo Paz aprovechó la fecha para presentar una visión de desarrollo basada en grandes inversiones, integración vial y reformas económicas, al tiempo de cuestionar decisiones de anteriores administraciones.
El mandatario sostuvo que políticas aplicadas durante el gobierno de Evo Morales limitaron el desarrollo hidrocarburífero del departamento, privando a La Paz de ingresos por regalías provenientes de la explotación de gas. Asimismo, defendió la necesidad de aprobar una Ley de Minería específica para el departamento que permita impulsar la producción con mayor beneficio para la región y el país.
Como parte de su mensaje, anunció una inversión proyectada de 17.000 millones de bolivianos para carreteras y 45 millones de dólares destinados a puentes estratégicos, con el objetivo de fortalecer la integración entre las provincias paceñas y su conexión con Cochabamba.
En materia económica, Paz también respondió a las críticas por la cotización del dólar y cuestionó a los sectores que promueven bloqueos y medidas de presión, afirmando que el país debe apostar por la estabilidad y el crecimiento antes que por la confrontación política.
Por su parte, el gobernador Luis Revilla planteó una agenda conjunta entre los diferentes niveles del Estado para impulsar productividad, empleo, innovación, infraestructura y seguridad jurídica. Además, junto al presidente de la Asamblea Legislativa Departamental, Rufo Calle, coincidió en que las provincias paceñas requieren una mayor atención e inversión tras años de rezago en obras estratégicas.
Mientras tanto, el alcalde de La Paz, César Dockweiler, destacó la participación coordinada de las autoridades en los actos oficiales, resaltando que la conmemoración representa una oportunidad para fortalecer la identidad paceña y proyectar una agenda de desarrollo.



