CONTRAPARTE, 13 de octubre de 2024

El ala evista del Movimiento al Socialismo (MAS) ha anunciado un bloqueo indefinido de caminos a nivel nacional, a partir del lunes 14 de octubre, en protesta por el proceso judicial iniciado contra el expresidente Evo Morales, acusado de estupro y trata y tráfico de personas. La decisión fue tomada durante el “encuentro nacional en conmemoración del día de la descolonización” celebrado en Cochabamba, donde diversas organizaciones sociales expresaron su apoyo al exmandatario y su rechazo a lo que consideran una persecución política.
Durante el evento, Juanita Ancieta, ejecutiva de la Confederación Nacional de Mujeres Campesinas Bartolina Sisa, hizo un llamado a la movilización en defensa de Morales. «Nos veremos en las calles, van a respetar a los indígenas, acá estamos las mujeres que vamos a dar nuestras vidas. Queremos denunciar a nivel mundial una persecución. Quieren acabar con su vida, eso no lo vamos a permitir. Ratificamos que el lunes estaremos en las calles», afirmó Ancieta, dejando en claro la posición firme del sector campesino.
A esta postura se sumó Elizabeth Paco, también dirigente del sector evista, quien advirtió al Gobierno: «Cualquier intento de encarcelar al líder indígena o a los dirigentes será respondido de forma inmediata y contundente (…). Desde el lunes 0:00, saldremos a un bloqueo nacional, porque ya no podemos aguantar más», expresó con firmeza, alertando sobre la magnitud de las acciones planificadas.
El descontento de los sectores evistas radica en la reciente investigación judicial que involucra a Morales, a quien se acusa de haber tenido un hijo con una menor de edad en 2016, en Tarija. Ramiro Cucho, dirigente del Pacto de Unidad y Jiliri Apu Mallku de Conamaq, destacó la unidad del pueblo indígena frente a lo que considera una traición del actual Gobierno. «Aquí está el pueblo unido, va a defender al pueblo boliviano. Nos hemos cansado de este Gobierno traidor que no ha hecho caso al pueblo. Nos veremos en las carreteras», declaró Cucho.
Las motivaciones de esta protesta son claras: los evistas ven en este proceso judicial una estrategia de persecución política para desprestigiar al exmandatario. Temen que esta acción sea el preámbulo de un ataque más amplio contra los líderes de su movimiento, lo que los ha llevado a organizar este bloqueo masivo.
Autoridades y expertos han advertido que esta movilización podría tener graves repercusiones, afectando el tráfico comercial y generando pérdidas económicas significativas a nivel nacional. Además, existe el riesgo de enfrentamientos con las fuerzas del orden si el bloqueo persiste.
Este bloqueo, que amenaza con paralizar el país, pone en jaque la estabilidad política y económica de Bolivia, en un contexto de alta tensión social. Las repercusiones a largo plazo dependerán de la capacidad del Gobierno para negociar con los sectores movilizados y encontrar una salida pacífica al conflicto.




