Periódico Contraparte, 17 de febrero de 2025

En un clima de creciente tensión política, representantes del movimiento evista han alzado su voz para denunciar lo que consideran una exclusión sistemática por parte del Tribunal Supremo Electoral (TSE). Según los evistas, su participación en el proceso electoral ha sido marginada, y temen que la próxima cumbre convocada por el TSE sea utilizada como una fachada para «orquestar un fraude» en los próximos comicios. «Nos sentimos discriminados y excluidos. El TSE no nos ha dado espacio para presentar nuestras propuestas ni para participar en las discusiones clave. Esto no es democracia», afirmó uno de los portavoces del movimiento durante una conferencia de prensa.
La cumbre electoral, que tiene como objetivo discutir medidas para garantizar la transparencia y legitimidad de las elecciones, ha sido cuestionada por los evistas, quienes aseguran que el evento está siendo manipulado para favorecer a ciertos sectores políticos. «Esta cumbre no es más que un teatro para legitimar un fraude. No confiamos en las intenciones del TSE ni en los actores que están detrás de esta convocatoria», agregó el representante.
Las críticas de los evistas se suman a un escenario ya complejo, marcado por desconfianzas y acusaciones entre los diferentes actores políticos. El movimiento, que ha ganado relevancia en los últimos meses, exige que se les incluya en las discusiones y que se implementen mecanismos de control independientes para evitar cualquier tipo de manipulación en el proceso electoral. «No vamos a permitir que se juegue con la voluntad del pueblo. Si no hay garantías claras, estaremos ante un fraude monumental», advirtieron.
Mientras tanto, el TSE ha defendido la cumbre como un espacio abierto y plural, aunque no ha respondido directamente a las acusaciones de discriminación. Lo cierto es que, en medio de estas tensiones, la credibilidad del proceso electoral se ve cada vez más en entredicho, y las demandas de transparencia y participación parecen ser el único camino para evitar una crisis postelectoral.




