11 de abril.- Evo Morales, líder del Movimiento al Socialismo (MAS), anunció una declaración de emergencia en el partido, en medio de preocupaciones sobre la designación de Gustavo Ávila como nuevo vocal del Tribunal Supremo Electoral (TSE) por el presidente Luis Arce. Morales afirmó que Ávila tiene una doble misión: inhabilitarlo como candidato presidencial y proscribir al MAS como frente político.

Las acusaciones de Morales surgieron durante una conferencia de prensa, donde estuvo acompañado por prominentes dirigentes del partido. Explicó que la reciente designación de Ávila, en reemplazo de Dina Chuquimia, fue cuestionada debido a la supuesta falta de cumplimiento del mandato anterior y la ausencia de renuncia oficial.
Morales, quien aún aspira a la presidencia, hizo hincapié en la urgencia de la situación, mencionando información oficial que sugiere un claro sesgo en las intenciones de Ávila. Esta medida se tomó en respuesta a lo que él considera un intento por parte del gobierno de Arce de manipular el proceso electoral y debilitar al MAS.
El líder del MAS también abordó las observaciones recientes de la Secretaría de Cámara del TSE respecto al próximo congreso del partido, destacando la exigencia de consenso con los sectores sociales del Pacto de Unidad. Morales rechazó estas demandas, argumentando que los dirigentes mencionados no representan legítimamente a dichas organizaciones.
En un esfuerzo por defender la legitimidad de su liderazgo, Morales destacó las irregularidades en la elección de ciertos dirigentes y afirmó que no buscará consensuar con aquellos que considera ilegítimos. En cambio, aseguró haber cumplido con los requisitos estatutarios del partido para la convocatoria del congreso.
Este movimiento estratégico de Morales refleja la creciente tensión política en Bolivia y subraya la importancia de los próximos pasos del MAS en su lucha por mantener su posición en el panorama político del país.




