Cochabamba, ContraParte.- La tensión política y social se incrementó este lunes tras las advertencias lanzadas por dirigentes de organizaciones interculturales del trópico de Cochabamba y las declaraciones del expresidente Evo Morales, quien admitió participar en la planificación de las movilizaciones que mantienen bloqueadas varias rutas del país.

Representantes de la Federación de Comunidades Interculturales de Chimoré expresaron su rechazo a la recientemente promulgada Ley 1740 de Regulación de Estados de Excepción y advirtieron sobre posibles consecuencias en caso de que el Gobierno disponga operativos de las Fuerzas Armadas o de la Policía en la región.
Los dirigentes sostienen que la nueva normativa podría facilitar intervenciones en zonas donde actualmente se desarrollan medidas de presión contra la administración del presidente Rodrigo Paz. En ese contexto, pidieron a las autoridades nacionales evaluar cuidadosamente cualquier decisión relacionada con el despliegue de efectivos en el trópico cochabambino.
Las declaraciones surgieron pocas horas después de que Morales reconociera públicamente que participa en reuniones destinadas a coordinar acciones con sectores movilizados. El exmandatario afirmó que continuará en el Chapare y que permanecerá junto a sus bases en medio del conflicto que atraviesa el país.
Asimismo, cuestionó las acciones de desbloqueo ejecutadas en los últimos días y aseguró que las movilizaciones continuarán mientras no existan respuestas a las demandas planteadas por los sectores que impulsan las protestas.
La controversia se produce tras la promulgación de la Ley 1740, una norma que establece los procedimientos para la aplicación de estados de excepción y regula la participación de las fuerzas de seguridad en escenarios de conmoción interna, amenazas a la seguridad del Estado o situaciones extraordinarias.
Mientras el Gobierno sostiene que la legislación fortalece el marco institucional para preservar el orden democrático y la seguridad de la población, organizaciones afines al movimiento cocalero consideran que la norma podría derivar en mayores tensiones en las regiones donde persisten los bloqueos y movilizaciones.
El escenario mantiene en alerta a distintos sectores del país, mientras continúan las protestas y se profundiza el debate sobre el alcance de las medidas adoptadas por el Ejecutivo para enfrentar la crisis.




