El Gobierno nacional, a través del Ministerio de Gobierno y el Viceministerio de Régimen Interior y Policía, identificó siete zonas rojas con alto riesgo de conflictividad para las elecciones generales del próximo domingo 17 de agosto. Entre ellas se encuentran seis municipios y una ciudadela en Santa Cruz, donde podrían registrarse actos de sabotaje impulsados por militantes radicales del evismo.

El viceministro de Régimen Interior y Policía, Johnny Aguilera, informó que el trabajo de inteligencia detectó amenazas de toma de recintos electorales, quema de ánforas y bloqueos de carreteras, lo que motivó la elaboración de un plan especial de seguridad.
Zonas identificadas
En Cochabamba: Villa Tunari, Sacaba, Shinaota, Chimoré, Ivirgarzama y Entre Ríos.
En Potosi: Llallagua
En Santa Cruz: Yapacaní y la zona del Plan Tres Mil contamos con un plan para garantizar unas elecciones normales. Las infraestructuras seleccionadas por el TSE tendrán doble custodia y habrá patrullajes conjuntos para prevenir cualquier hecho violento”, señaló Aguilera.
El ministro de Gobierno, Roberto Ríos, explicó que el plan contempla: Despliegue nacional de efectivos policiales, monitoreo permanente de focos de riesgo, coordinación interinstitucional con el TSE, patrullajes preventivos en zonas urbanas y rurales.
Ríos exhortó a los sectores sociales a deponer actitudes que busquen impedir la jornada electoral. “No se puede privar a ningún boliviano de su derecho a elegir. La única vía para resolver diferencias es el diálogo, no la violencia”, enfatizó.
Antecedentes
Las amenazas de sectores afines a Evo Morales surgieron tras la negativa del TSE a reponer la personería jurídica de PAN-Bol, partido con el que el exmandatario buscaba participar como candidato. Según Aguilera, incluso dentro del propio movimiento evista existen fracturas internas que podrían derivar en enfrentamientos.
El Gobierno reiteró que garantizará la integridad de los ciudadanos y el normal desarrollo de los comicios, blindando el proceso ante cualquier intento de sabotaje, intimidación o violencia política.




