Periódico Contraparte | 31 de julio de 2025
La división dentro del bloque popular se profundiza. Humberto Claros, dirigente campesino y candidato al Senado por la alianza que respalda a Andrónico Rodríguez, denunció este jueves que el llamado al voto nulo impulsado por sectores afines a Evo Morales pone en riesgo la posibilidad de mantener una alternativa de izquierda en la presidencia.
Según Claros, la campaña se está concentrando en zonas rurales y distritos urbanos populares donde tradicionalmente la izquierda ha sido fuerte. “Están promoviendo el voto nulo en nuestros propios bastiones, como si no supieran que eso favorece directamente a los candidatos de derecha”, afirmó.
Para el dirigente, más que una postura crítica o una expresión de protesta, la campaña por el voto nulo parece una estrategia deliberada para sabotear la candidatura de Rodríguez, quien fue excluido de las listas del MAS por decisión del evismo. “Nos están empujando a la derrota desde adentro”, advirtió Claros en declaraciones recogidas durante un encuentro con organizaciones sociales en La Paz.
Desde la otra vereda, dirigentes del Movimiento Al Socialismo afines a Morales defienden la iniciativa como un acto legítimo ante lo que consideran una traición a los principios fundacionales del instrumento político. Aun así, la dirigencia del MAS no oculta su preocupación por las consecuencias: han anunciado que evalúan iniciar acciones legales contra quienes promuevan el voto nulo, argumentando que esa propaganda vulnera la normativa electoral.
Andrónico Rodríguez, actual presidente del Senado y principal candidato de la Alianza Popular, también se pronunció: “El voto nulo no es rebeldía, es cederle espacio a la derecha. Hoy no se trata de Evo o Andrónico, se trata de que el pueblo tenga una opción real”.
El Tribunal Supremo Electoral, por su parte, recordó que ni el voto nulo ni el voto en blanco son válidos para la asignación de escaños, lo que eleva la preocupación entre los candidatos de izquierda que ven cómo parte de su electorado puede ser disuadido de participar efectivamente en la elección.
Con menos de tres semanas para los comicios, la ofensiva por el voto nulo se convierte en un nuevo factor de incertidumbre en un escenario político ya fragmentado.



