CONTRAPARTE, 25 de julio de 2024

El devastador incendio que ha consumido 10,000 hectáreas en el municipio de Roboré, departamento de Santa Cruz, ha dejado una estela de destrucción, afectando gravemente la fauna local y las comunidades de San Lorenzo Nuevo, San Lorenzo Viejo y Naranjo. Las imágenes desgarradoras de animales carbonizados y la humareda que asola la región muestran la magnitud del desastre.
Los ganaderos de la zona han reportado la pérdida significativa de ganado debido a los incendios forestales. Entre los restos encontrados, se observan vacas carbonizadas, reflejando la brutalidad del fuego. Bomberos voluntarios y comunarios se han trasladado al lugar para intentar sofocar las llamas y minimizar el daño. La población que desee ayudar puede llevar víveres a los centros de bomberos voluntarios.
En una de las imágenes más impactantes, se ve el caparazón de una tortuga con quemaduras, mientras en un video se muestra al animal escondiéndose dentro de su caparazón para protegerse del fuego. Las comunidades afectadas luchan contra el tiempo y el fuego, que ha alcanzado incluso la carretera Bioceánica, dificultando aún más la situación.
Los incendios forestales han provocado que dos trenes con carga, uno de soya y otro de gasolina, reciban la orden de no avanzar por precaución. Los maquinistas de una locomotora ayudaron a apagar el fuego en su camino para poder movilizarse, pero los cargamentos permanecen varados a la espera de que se sofoquen las llamas.
El incendio en Roboré es incontrolable y está causando un impacto devastador en la flora y fauna locales, así como en las vidas de las personas que habitan la región. Las autoridades y rescatistas continúan sus esfuerzos para controlar el fuego y brindar asistencia a las comunidades afectadas.
Para aquellos interesados en ayudar, se pueden coordinar donaciones de víveres y suministros necesarios a través de los centros de bomberos voluntarios locales. La colaboración de la comunidad es crucial en estos momentos de crisis.




