Periódico ContraParte, 11 de septiembre de 2024

La Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) enfrenta un escenario de estancamiento político. A medida que el evismo impone condiciones al Gobierno para la aprobación de préstamos internacionales, la vigilia instalada por la Central Obrera Boliviana (COB) ha aumentado la tensión, obligando a los legisladores a exigir garantías de seguridad para sesionar. En medio de esta crisis, el Senado ha decidido trasladar sus sesiones a Uyuni, mientras la agenda legislativa sigue sin avanzar.
A pesar de los reiterados llamados del Órgano Ejecutivo para que la Asamblea Legislativa apruebe los créditos necesarios para enfrentar la crisis económica, no se vislumbra un acuerdo entre el gobierno de Luis Arce y las fuerzas opositoras. En lugar de lograr un consenso, la situación se ha complicado por las vigilias organizadas por grupos sociales en apoyo al Ejecutivo. El ala evista del MAS, sin embargo, se mantiene firme en su decisión de no aprobar los préstamos hasta recibir una explicación clara sobre el destino de los fondos.
“El Gobierno debe ser honesto y explicar para qué necesita el dinero. No se puede aprobar un crédito para un fin y luego usarlo para otro,” declaró el diputado Renán Cabezas, durante una sesión del MAS. Cabezas reafirmó que en un ampliado del partido, realizado el 3 de septiembre, se acordó no dar luz verde a nuevos préstamos sin justificaciones claras.
Por su parte, el diputado Gualberto Arispe señaló que varios créditos aprobados en 2022 aún no han sido ejecutados, lo que pone en duda la necesidad de nuevos fondos. “Si el Gobierno no ha usado los créditos previos, no requiere más recursos,” argumentó.
Vigilia de la COB y la sesión en Uyuni
El ambiente de incertidumbre se agrava con la vigilia de la COB en las inmediaciones de la Asamblea, lo que ha generado temor entre los legisladores. El senador evista Roberto Padilla denunció amenazas por parte de grupos violentos y anunció que la próxima sesión del Senado no se realizará en La Paz, sino en Uyuni, donde se tratarán dos proyectos clave: la construcción de la carretera Uyuni y la transferencia de terrenos para una planta procesadora de zinc.
La diputada de Comunidad Ciudadana, Luisa Nayar, calificó a los manifestantes de «grupos de choque fascistas» del MAS que buscan intimidar a los legisladores. «No nos amedrentan, al contrario, refuerzan nuestras convicciones,» expresó.
Finalmente, Gualberto Arispe advirtió que la vigilia no garantiza las condiciones para sesionar, y anunció que se enviarán cartas al presidente de la ALP, al ministro de Gobierno y a la Defensoría del Pueblo solicitando protección. «La Asamblea no puede funcionar bajo presiones,» concluyó.




