El magisterio urbano anunció un paro nacional movilizado para este viernes 23 de octubre, con suspensión de clases en todas las unidades educativas fiscales y de convenio de Bolivia, como medida de protesta frente al encarecimiento del costo de vida y la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores.
El dirigente del sector, Lorenzo Chávez, confirmó que la determinación contempla la paralización de actividades educativas y la realización de marchas y otras manifestaciones en diferentes regiones del país.
“Hemos determinado llevar adelante un paro nacional movilizado el día viernes 23 de octubre a nivel nacional, en todas las unidades educativas fiscales y de convenio. Se suspenden las clases”, declaró Chávez.
Entre los principales motivos de la protesta, el dirigente señaló el incremento de los precios de los productos de primera necesidad, la eliminación de la subvención al diésel y el aumento de los pasajes del transporte urbano y departamental, factores que, según afirmó, afectan directamente a la economía de las familias bolivianas.
Chávez sostuvo que los salarios de los maestros y otros trabajadores han perdido capacidad de compra frente al encarecimiento de los alimentos y otros artículos esenciales. Asimismo, manifestó su preocupación por el impacto de estas medidas en los hogares que deben destinar una mayor parte de sus ingresos a cubrir sus necesidades básicas.
Movilización en Santa Cruz
En Santa Cruz, el sector convocó a una asamblea de maestros urbanos para las 08:30 de este viernes, como parte de la jornada nacional de protesta. También anunció la realización de marchas y mítines durante los próximos días para expresar sus demandas.
El dirigente cuestionó que las autoridades exijan el cumplimiento de las disposiciones vinculadas al estado de excepción mientras, según denunció, continúan aumentando los precios de los productos de primera necesidad.
“Muchos productos han subido al doble del precio”, afirmó Chávez al referirse al impacto del encarecimiento de la canasta familiar.
Con el paro anunciado, el magisterio urbano busca visibilizar la situación económica que atraviesan los trabajadores y exigir atención a sus reclamos. La medida implicará la suspensión de las actividades escolares en los establecimientos fiscales y de convenio, de acuerdo con el anuncio de la dirigencia.



