Periódico Contraparte, 10 de febrero de 2025.

El ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, confirmó este lunes que «Ya tenemos la orden de operaciones y estamos listos para operar», declaró Del Castillo en una conferencia de prensa, donde aseguró que las fuerzas de seguridad están preparadas para ejecutar la medida judicial.
La orden de aprehensión se enmarca en una serie de investigaciones que vinculan a Morales con irregularidades durante su mandato, aunque el ministro no detalló los cargos específicos. «La justicia ha actuado con base en las pruebas recabadas y en el marco de la ley. No hay impunidad para nadie», afirmó Del Castillo, quien reiteró el compromiso del gobierno de Luis Arce con el Estado de derecho.
Morales, quien se encuentra en la localidad de Lauca Ñ, Cochabamba, desde octubre del año pasado, sin embargo, fuentes cercanas al expresidente aseguran que está rodeado de seguidores y que no tiene intenciones de entregarse voluntariamente.
El anuncio del ministro ha generado reacciones encontradas en el país. Mientras algunos sectores celebran la medida como un paso hacia la justicia, otros la ven como una maniobra política para debilitar al líder del Movimiento al Socialismo (MAS). «Esto es una persecución política disfrazada de justicia», declaró un dirigente masista.
Por su parte, Del Castillo descartó cualquier motivación política detrás de la orden de aprehensión. «No se trata de persecución, sino de cumplir con la ley. Todos somos iguales ante la justicia», afirmó.
Mientras las fuerzas de seguridad se preparan para ejecutar la orden, el país espera con expectativa el desenlace de este capítulo que podría marcar un antes y un después en la política boliviana.




