Periódico Contraparte | 08 de junio de 2025

El puente de Parotani, ubicado en la ruta estratégica entre Cochabamba y el occidente del país, fue retomado la noche del sábado por fuerzas combinadas de la Policía Boliviana y las Fuerzas Armadas, como parte de las operaciones conjuntas impulsadas por el Gobierno nacional para levantar los bloqueos impulsados por sectores afines al expresidente Evo Morales.
La intervención se realizó tras varios días de protestas y cortes de ruta organizados por militantes que exigen la renuncia del presidente Luis Arce y demandan la habilitación de Morales como candidato en las elecciones presidenciales del 17 de agosto. Las movilizaciones se han intensificado pese a que una sentencia constitucional ya inhabilitó al exmandatario como candidato, y el MAS no ha logrado formalizar su sigla para estos comicios.
Durante el operativo, se desplegaron alrededor de 500 efectivos, equipados con material antidisturbios, quienes lograron despejar el puente de Parotani sin reportes oficiales de heridos, aunque sí se registraron tensiones y enfrentamientos menores. Las autoridades informaron que la zona quedó bajo control y se habilitó nuevamente el paso vehicular.
En días anteriores, en puntos como Vinto y Tiquipaya, los bloqueos derivaron en agresiones a policías, ataques a ambulancias e incluso la retención ilegal de militares. En respuesta, el ministro de Gobierno, Roberto Ríos, advirtió que el Estado hará respetar el orden constitucional y garantizará la libre circulación en todo el país.
“La violencia no puede ser el camino. Vamos a proteger a la ciudadanía y a las instituciones democráticas”, señaló Ríos, al justificar la coordinación de acciones entre la policía y los militares.
Pese a este avance, en otros departamentos como Potosí y Oruro aún persisten bloqueos intermitentes. El Gobierno ha ratificado que las operaciones continuarán mientras existan amenazas a la seguridad ciudadana o restricciones al tránsito.




