a candidatura de Andrónico Rodríguez por la llamada Alianza Popular, brazo político del Movimiento Tercer Sistema, ha generado múltiples reacciones dentro y fuera del MAS. El nombramiento de Mariana Prado, una exministra de Evo Morales y figura cercana a Álvaro García Linera, sugiere un intento por articular una nueva corriente de poder con raíces en el viejo aparato del Movimiento al Socialismo, pero con una narrativa independiente.

Analistas políticos consideran que esta alianza podría dividir aún más el electorado de izquierda, en un contexto donde el MAS aún no define una candidatura oficial clara. La presencia de Prado, con un perfil técnico y experiencia internacional, puede atraer a sectores urbanos y profesionales, aunque su vínculo con el pasado evista podría representar un riesgo entre votantes que buscan renovación.
La estrategia de sumar a Mario Cronenbold como jefe de campaña refuerza el intento del binomio por captar votantes del eje troncal y el oriente boliviano.




