Periódico ContraParte, 8 de octubre de 2024

En un discurso que dejó pocas dudas sobre sus intenciones, Samuel Doria Medina confirmó su interés en postularse para las elecciones presidenciales de 2025. Durante un evento público este martes, el excandidato presidencial afirmó que está listo para liderar un proceso de cambio que, según él, Bolivia necesita urgentemente, tras casi dos décadas de gobierno del Movimiento Al Socialismo (MAS). «Hoy doy un paso adelante», señaló Doria Medina, dejando claro que pretende asumir la responsabilidad de guiar una alternativa al actual modelo económico.
El empresario y exlíder de Unidad Nacional (UN) criticó duramente al gobierno del MAS, enfatizando que el país no solo requiere un cambio de administración, sino una transformación estructural del modelo económico. «No necesitamos solo otro gobierno, sino un nuevo enfoque económico», afirmó. En su intervención, también destacó la importancia de la unidad entre los partidos opositores, advirtiendo que la división podría llevar a la prolongación de la crisis actual. «Si no nos unimos, seguiremos en este desastre y el pueblo boliviano sufrirá aún más», subrayó.
“Se necesita liderazgo; si ustedes aceptan esta invitación, les aseguro que yo tomaré ese puesto”, afirmó Doria Medina, en lo que parece ser su presentación formal como candidato presidencial. El empresario señaló que no habrá espacio para «medias tintas» en su campaña, y que su objetivo será unir a las fuerzas opositoras para evitar una repetición de lo sucedido en las elecciones de 2020, cuando el MAS ganó con un aplastante 55,11% de los votos.
La última participación política de Doria Medina fue en 2020, cuando se presentó como candidato a la Vicepresidencia junto a la expresidenta Jeanine Añez en la alianza Juntos. Sin embargo, debido a la falta de apoyo, ambos decidieron retirar su candidatura. A pesar de los esfuerzos por unificar a la oposición, el MAS, con Luis Arce y David Choquehuanca, logró una contundente victoria.
Doria Medina explicó que su propuesta actual es una respuesta a la «crisis» que atraviesa Bolivia, y que su candidatura buscará romper con el modelo económico del MAS, que ha dominado la política nacional durante casi dos décadas. Su discurso fue un llamado a la unidad, pero también una advertencia sobre las posibles consecuencias de no actuar en conjunto. «Si no lo hacemos, continuaremos en este ciclo de sufrimiento y estancamiento», advirtió.
Las repercusiones de este anuncio ya han generado diversas reacciones entre los líderes de la oposición y los analistas políticos, quienes coinciden en que la unidad será clave para enfrentar al MAS en 2025. Las próximas semanas serán cruciales para definir si los distintos sectores de la oposición responden al llamado de Doria Medina o si persisten las divisiones internas.
El futuro político de Bolivia parece estar nuevamente en una encrucijada, y el papel de Doria Medina podría ser determinante en el camino hacia las elecciones de 2025.




