El transporte sindicalizado confirmó un paro departamental de 24 horas para este miércoles, acompañado de bloqueos en puntos estratégicos bajo la modalidad de “mil esquinas”, una medida que amenaza con afectar gravemente la circulación en La Paz y El Alto.
La decisión fue ratificada por dirigentes de la Federación Andina de Choferes de El Alto, quienes exigen respuestas inmediatas del Gobierno ante la falta de atención a sus demandas gremiales. El sector reclama principalmente compensaciones por daños mecánicos que, aseguran, fueron provocados por la baja calidad del combustible.
“Los compromisos asumidos no muestran avances reales”, cuestionó Reynaldo Luna, representante de los transportistas alteños, al referirse a las mesas de diálogo instaladas con el Ejecutivo.
La medida contempla el despliegue de conductores en distintos puntos de ambas ciudades, lo que derivará en el cierre de vías clave desde las primeras horas de la jornada. Ante este escenario, juntas vecinales y ciudadanos anticipan serias dificultades en el traslado interurbano.
El sector advirtió que, de no obtener respuestas concretas, las medidas podrían radicalizarse en los próximos días. Mientras tanto, las autoridades del área aún no se han pronunciado oficialmente sobre el conflicto.
La posibilidad de un acercamiento de última hora entre el Gobierno y los transportistas podría definir si la protesta se mantiene o se suspende, en un contexto de creciente tensión social.



