Gritos, empujones e insultos marcaron la sesión de la Comisión de Economía Plural de la Cámara de Diputados, donde debía tratarse un contrato de $us 975 millones para industrializar el litio con una empresa rusa. La tensión estalló cuando legisladores potosinos, principalmente de la oposición, irrumpieron el encuentro exigiendo que el debate se lleve a cabo en Potosí, en cumplimiento de una decisión asumida por unanimidad el pasado 8 de febrero.

“La comisión ya votó para que se sesione en Potosí, ¿por qué le tienen miedo?”, cuestionó en voz alta la diputada Lissa Claros (CC), una de las legisladoras que protagonizó los incidentes. Diputados oficialistas respondieron que no existen condiciones ni garantías para realizar la sesión en ese departamento, lo que provocó un cruce de palabras e incluso empujones. También se argumentó falta de presupuesto para el traslado de los legisladores, lo que fue rechazado por los opositores.
El debate quedó paralizado, y pasadas las 20:30 no se había logrado reanudar la sesión. La Comisión fue convocada para las 17:15, con el contrato del litio como punto central del orden del día. Sin embargo, las divisiones internas entre bloques legislativos y la presión de sectores potosinos mantienen trabado un proyecto estratégico que involucra una millonaria inversión extranjera en uno de los recursos naturales más codiciados del país.




