17 de marzo de 2024

William Ferreira, el icónico goleador uruguayo de Bolívar, ha regresado a La Paz para su esperada despedida del fútbol. El domingo, al descender del avión en la terminal aérea de El Alto, expresó su emoción: «Es lindo volver al lugar donde fuimos tan felices con mi familia».
El próximo miércoles 20 de marzo, en el estadio Hernando Siles de La Paz, se llevará a cabo un emotivo partido de exhibición entre el Bolívar de 2014, equipo que alcanzó las semifinales de la Copa Libertadores de América con Ferreira como su máximo goleador, y un equipo conformado por amigos del jugador. Este encuentro marcará la despedida del máximo goleador en la historia de los clásicos con 23 tantos.
Ferreira expresó su gratitud y alegría por el recibimiento y la oportunidad de vestir nuevamente la camiseta de Bolívar en este evento especial. «Es lindo llegar después de tanto tiempo a La Paz, al lugar donde fuimos tan felices con mi familia, y será lindo vestir de nuevo la camiseta de Bolívar en un partido de despedida», afirmó.
Se espera la presencia de muchos de sus antiguos compañeros de equipo, quienes compartieron el memorable recorrido en la Copa Libertadores. Aunque el técnico de aquel entonces, Xabier Azkargorta, no podrá estar presente en esta ocasión.
La elección de Bolívar para el partido de despedida se debe a la profunda identificación de Ferreira con el club a lo largo de su carrera.
Durante su llegada a La Paz, amigos de Ferreira lo recibieron en la terminal aérea y le obsequiaron un banner con una foto familiar del futbolista, un gesto que emocionó al jugador.
Ferreira, quien llegó acompañado por parte de su familia, incluyendo a su esposa, hijas y nieta, expresó su emoción y nerviosismo ante este momento especial. «En mi ciudad (Artigas, Uruguay) paso desapercibido, aquí es diferente, va a ser lindo poder revivir todos esos lindos momentos que pasamos, ojalá que haya mucha gente en el estadio, será algo lindo jugar ese último partido», compartió.
Previo al partido, visitará Ananta para una sesión de práctica. «Me volvieron un poco los nervios, estoy sintiendo otra vez ese cosquilleo, Dios preparó este momento y lo quiero disfrutar junto con toda la gente», concluyó emocionado el legendario goleador de 41 años.




