Periódico Contraparte, 25 de marzo de 2025

El tribunal que lleva el explosivo caso «Golpe I» ha lanzado un bombazo político al citar como testigos a tres de los personajes más poderosos de la historia reciente de Bolivia: el expresidente Evo Morales, el exmandatario Luis Arce y el exvicepresidente Álvaro García Linera. Según resoluciones judiciales a las que tuvo acceso Contraparte, los tres líderes están obligados a declarar en las próximas semanas, bajo la advertencia de que podrían ser aprehendidos si no comparecen. El caso, que investiga supuestas acciones golpistas durante la crisis política de 2019, ha vuelto a encender los ánimos en un país que no logra superar sus divisiones. «Es una jugada peligrosa que puede interpretarse como persecución política», denunció un legislador del MAS, mientras que sectores opositores celebran la medida como un paso hacia la justicia.
Fuentes cercanas al Palacio de Justicia revelaron que el juez a cargo del proceso ha ordenado notificaciones formales a los exmandatarios, quienes hasta ahora no han emitido declaraciones públicas al respecto. Sin embargo, en círculos políticos ya se especula con posibles estrategias legales para evitar su comparecencia, incluyendo recursos de amparo. «Si no vienen voluntariamente, la ley permite su conducción coercitiva», advirtió un fiscal vinculado al caso, en un mensaje que muchos interpretan como una advertencia directa. El escenario se complica para Morales, Arce y García Linera, pues sus testimonios podrían reabrir heridas de un período aún doloroso para Bolivia. Mientras tanto, las redes sociales estallan con teorías: ¿Se trata de una investigación genuina o de una cortina de humo para distraer de la crisis económica? Lo único claro es que, en este nuevo capítulo de la eterna pugna boliviana, nadie sale ileso.




