Periódico Contraparte, 19 de mayo de 2025.

Ni los gases del viernes ni el repliegue del fin de semana disuadieron a la columna evista. Al contrario, la pausa apenas sirvió para recargar energías. Esta noche, dirigentes del Pacto de Unidad anunciaron que, si el Tribunal Supremo Electoral (TSE) no recibe la postulación de Evo Morales antes de las 18:00 del lunes, una nueva caravana partirá el martes rumbo a La Paz.
“Hemos decidido levantarnos otra vez”, advirtió el dirigente cocalero Leonardo Loza desde Lauca Ñ, mientras cientos de militantes coreaban “¡Evo vuelve!”. La estrategia, dicen, será “escalonada”: columnas que saldrán simultáneamente desde el Trópico de Cochabamba, Oruro y El Alto para confluir en la sede de Gobierno “cueste lo que cueste”.
El ultimátum llega en medio de la confusión jurídica. El TSE recibió el viernes la sentencia del Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) que prohíbe la reelección perpetua, pero también escuchó al Frente Para la Victoria (FPV) prometer que inscribirá a Morales como su abanderado pese a haber perdido personería en 2020. El vocal Óscar Hassenteufel dejó abierta la puerta: “Si trae un partido, recibiremos la solicitud y luego veremos su habilitación”, dijo el sábado.
Para el Gobierno, la amenaza de un “segundo tiempo” evista es gasolina sobre el fuego: el viceministro de Seguridad Ciudadana, Roberto Ríos, advirtió que la Policía volverá a actuar “con la misma firmeza” si se repiten los disturbios que el viernes dejaron varios heridos, entre ellos un periodista y comerciantes de Sopocachi. La APDHB, por su parte, acusó al Ejecutivo de “uso excesivo de la fuerza” y convocó a observadores internacionales ante el riesgo de “una espiral de represión”.
El trasfondo es una pulseada interna en el MAS: con el partido dividido entre el “arcismo” y el “evismo”, la candidatura de Morales depende de conseguir sigla ajena mientras sus bases redoblan la presión callejera. Analistas ven dos escenarios: un TSE que admite la inscripción solo para inhabilitarla después, o un rechazo frontal que podría detonar un paro indefinido. En cualquiera de los casos, el martes promete ser el primer capítulo de una nueva temporada de tensión.
La ciudadanía, agotada por bloqueos y gasificaciones, mira con escepticismo un conflicto que se empantana entre fallos constitucionales y amenazas de vigilia permanente. El calendario electoral marca el 6 de junio como fecha límite para publicar la lista de candidatos habilitados; los evistas, en cambio, parecen haber fijado su propio reloj: “El martes empezamos de nuevo, así llueva gas o caigan autos de la nube”, resumió un dirigente campesino. El campo de batalla queda abierto.




