La Federación de Panificadores de Bolivia lanzó este martes un contundente ultimátum al Ejecutivo: si en las próximas 24 horas no se concreta una solución al desabastecimiento y el alza desmedida del precio de la harina, el sector iniciará un paro nacional indefinido y aplicará un ajuste obligatorio en el precio del pan, afectando directamente a la población.

Crisis sin respuestas
Según representantes del gremio, las últimas reuniones con el Ministerio de Desarrollo Productivo no han arrojado soluciones reales. «Llevamos semanas con problemas para acceder a harina a precios justos. Si no hay una respuesta inmediata, no nos quedará más opción que paralizar la producción», declaró Juan Pérez, dirigente de la Confederación de Panificadores.
El sector atribuye la escasez a trabas en la importación, especulación de precios y una distribución inequitativa del insumo. Mientras tanto, algunas panaderías ya reportan ruptura de stock, generando descontento en la ciudadanía.
Posición del Gobierno
Desde el Ministerio de Desarrollo Productivo aseguraron que trabajan en un plan de emergencia para garantizar el abastecimiento y evitar mayores impactos en la economía familiar. Sin embargo, no precisaron medidas concretas, lo que aumentó la desconfianza del sector.
Impacto en los consumidores
Si el paro se concreta, se estima que el precio del pan podría incrementarse entre 10% y 15%, afectando aún más el bolsillo de los hogares en un contexto ya marcado por la inflación.




