Vecinos de El Alto, La Paz y provincias del país expresan creciente molestia ante el cobro excesivo de pasajes por parte de transportistas del servicio público, quienes no respetan los tramos y obligan a los pasajeros a pagar dos o tres pasajes para completar sus destinos.

Los usuarios señalan que los tramos cortos debería costar un boliviano y los tramos largos dos bolivianos. Esta situación afecta directamente la economía familiar y genera frustración en los ciudadanos que dependen diariamente del transporte público.
La ciudadanía exige que se garantice el cumplimiento de los recorridos autorizados. Sin embargo, denuncian que la Alcaldía y las autoridades responsables del control del transporte mantienen un silencio preocupante, lo que aumenta el riesgo de conflictos y bloqueos en distintas zonas.
Los vecinos también alertan sobre el maltrato a pasajeros, especialmente adultos mayores, niñas y niños, quienes a veces son impedidos de abordar los vehículos y son víctimas de insultos o agresiones al reclamar. Ante esta situación, comunidades y juntas vecinales han iniciado protestas y bloqueos parciales, exigiendo una intervención inmediata para regular el servicio, sancionar a los transportistas infractores y garantizar un transporte público seguro, accesible y justo.
A pocos días del inicio de las labores educativas, los vecinos alertan que esta situación generará un mayor gasto económico para las familias, ya que las autoridades municipales no han reglamentado tarifas diferenciadas para sectores vulnerables, como estudiantes, adultos mayores y personas con discapacidad. Esto representa un golpe adicional para los hogares que dependen del transporte público para acudir a clases y cumplir con sus actividades diarias.




