PERIÓDICO CONTRAPARTE / Viacha, 10 de junio de 2026

El estado de la infraestructura educativa en el municipio de Viacha ingresó a una fase de profunda preocupación institucional. En una entrevista exclusiva con PERIÓDICO CONTRAPARTE, la concejal municipal Dunia Llusco brindó un informe pormenorizado sobre el cronograma de inspecciones técnicas que viene ejecutando desde el pasado 1º de junio, develando que múltiples unidades educativas de los diferentes distritos viacheños atraviesan una situación de deterioro estructural, abandono logístico y carencia de servicios básicos esenciales.
El verificativo fiscalizador, que inicialmente cubrió la totalidad de los establecimientos de los Distritos 1 y 2 —incluyendo los Centros de Educación Alternativa (CEA)—, identificó que si bien estas zonas urbanas cuentan con predios edificados, arrastran severas deficiencias operativas en las redes de electrificación interna, falta de mantenimiento preventivo y fallas crónicas en los sistemas de plomería que inhabilitan las baterías sanitarias, comprometiendo la regularidad de las labores escolares.
Sin embargo, el panorama técnico más crítico se localizó en las zonas periféricas y de expansión habitacional. Al referirse a las evidencias fotográficas que muestran cubiertas colapsadas y mobiliario amontonado, la concejal Llusco precisó que la mayor vulnerabilidad se concentra en el Distrito 7, específicamente en las populosas urbanizaciones del sector de Tilata y Mariscal Santa Cruz, donde el crecimiento vegetativo de la población sobrepasó la planificación municipal. “Se ha podido evidenciar que estamos con deficiencias de infraestructura. Al lado de Tilata hay unidades educativas que no cuentan con espacios propios; están utilizando ambientes prestados de sedes sociales de juntas vecinales. Incluso no cuentan con pupitres, no hay mesa ni una silla para los niños”, lamentó la autoridad, atribuyendo la postergación a la desatención acumulada de gestiones pasadas.
La fiscalización, que concluyó su fase en el Distrito 6 el pasado lunes, ratificó que las infraestructuras que albergan a poblaciones estudiantiles masivas —que oscilan entre los 900 y 1.000 alumnos por turno— operan bajo un severo riesgo sanitario e higiénico. Debido al desplome de techos antiguos y averías en las cañerías principales, grandes complejos escolares se han visto reducidos a utilizar únicamente entre dos y cuatro inodoros para todo el alumnado. Asimismo, Llusco constató la brecha digital existente en el área fiscal, reportando centros sin acceso a redes de internet ni equipos de computación. Frente a este diagnóstico, la concejal informó que ya entabló mesas de coordinación con la Dirección de Educación para activar un plan de contingencia que permita la redistribución de activos fijos y el mantenimiento físico de urgencia en los distritos afectados.




