Un grupo de políticos, legisladores y activistas procedentes de la República Argentina partió por vía aérea con destino a la ciudad de La Paz. La delegación extranjera arriba al territorio nacional bajo el rótulo de “misión de derechos humanos” para relevar supuestas vulneraciones institucionales.

La comitiva internacional cuenta con el respaldo explícito de la exdiputada argentina Mercedes Trimarchi, quien fue acusada previamente de cometer injerencia en la política interna del país. Trimarchi fue captada de forma directa participando en movilizaciones civiles en la urbe de El Alto tras haber ingresado a Bolivia como turista.
El diputado argentino Juan Carlos Giordano confirmó el viaje de la comitiva e indicó que los activistas permanecerán en el país hasta el próximo jueves. Giordano afirmó públicamente que el objetivo de la comitiva es registrar denuncias contra el gobierno de Rodrigo Paz, asegurando sin pruebas la existencia de víctimas mortales por represión.
La llegada de los activistas extranjeros ocurre en circunstancias en que Bolivia cumple 46 días de bloqueos camineros continuos que asfixian la economía regional. Las medidas de presión vigentes generan un desabastecimiento crítico de alimentos de primera necesidad, combustibles y medicamentos en los mercados urbanos.
Ante las inclemencias climáticas de la temporada invernal y el sufrimiento de los choferes varados, la Confederación de Choferes de Bolivia convocó a un ampliado de emergencia. Asimismo, la Central Obrera Boliviana (COB) evalúa la propuesta de cinco filiales departamentales para viabilizar una tregua humanitaria en las carreteras.




