Periódico Contraparte, 24 de junio de 2024

Desde que la Empresa Pública Social de Agua y Saneamiento (Epsas) S.A. fue intervenida por el Gobierno en marzo de 2013, los interventores designados han sido destituidos repetidamente debido a acusaciones de corrupción. En este contexto, el experto en agua y saneamiento, José María Herbas, sugiere poner fin a la intervención y establecer un Directorio que nombre un nuevo gerente general, asegurando una gestión más transparente y eficiente.
José María Herbas, investigador y consultor en agua y saneamiento, recordó que Bladimir Iraizos, exinterventor de Epsas, enfrenta dos procesos judiciales por nombramientos ilegales y uso indebido de influencias. En ambos casos, se acusa a Iraizos de contratar a una persona sin la debida acreditación profesional para atender asuntos legales de la empresa. En uno de estos procesos, el Ministerio Público solicitará medidas cautelares contra Iraizos, incluyendo una fianza de Bs 10,000, arraigo y otras restricciones.
«Si el interventor es imputado, ¿por qué no se toman acciones contra las autoridades que lo nombraron?» cuestionó Herbas, señalando que todos los interventores designados por la Autoridad de Fiscalización y Control Social de Agua Potable y Saneamiento Básico (AAPS) desde 2013 han sido destituidos por irregularidades y hechos de corrupción.
Herbas destacó que la mala gestión y defensa legal de Epsas ponen en riesgo la seguridad jurídica de la empresa. Un ejemplo es el caso del bono de antigüedad, que podría llevar a la empresa a la quiebra técnica. “Representó legalmente a la empresa con poder otorgado por el propio Iraizos, estuvo a cargo de contrataciones laborales, designaciones, despidos, patrocinio ante tribunales laborales, audiencias administrativas ante el Ministerio de Trabajo, emisión de informes de reincorporación de trabajadores, incluso mereció el patrocinio de amparos constitucionales que tendrán serias repercusiones en la gestión de Epsas,” advirtió Herbas.
Los casos legales contra Iraizos revelan la falta de seriedad en la gestión de Epsas y la insuficiente fiscalización por parte de la AAPS. Estas acciones indebidas no solo afectan la integridad de la empresa, sino que también ponen en peligro su estabilidad financiera y operativa. Las advertencias sobre la mala gestión de Epsas incluyen posibles consecuencias legales y económicas. Herbas advierte que la deficiente administración y la contratación de personal no calificado podrían resultar en pérdidas significativas y problemas adicionales para la empresa y sus trabajadores.
Herbas concluye que es imperativo levantar la intervención de Epsas y formar un Directorio que nombre a un gerente general mediante un concurso de méritos. Esta medida busca garantizar la sostenibilidad técnica y financiera de la empresa y evitar que se siga comprometiendo la salud pública y la gestión del agua por intereses políticos.
Se recomienda a las autoridades y a la ciudadanía involucrarse en la supervisión de la gestión de Epsas, asegurando que los nuevos nombramientos se realicen con transparencia y basados en méritos profesionales.




