31 de mayo (Contraparte).– Una trama de profundo dolor, incumplimiento de compromisos y extrema gravedad médica envuelve el caso del chofer de radio taxi brutalmente asesinado en el municipio de Viacha. La esposa de la víctima, el conductor de nombre Jhonny Alejo Quispe, rompió el silencio para anunciar de forma categórica que los familiares de los acusados están incumpliendo el acuerdo económico de manutención y gastos funerarios que ellos mismos propusieron para evitar que sus hijos fueran linchados por una turba enardecida el pasado sábado.

Según el testimonio de la afectada, el pacto con la comunidad se cerró bajo la extrema tensión del amago de linchamiento público en la plaza principal.
El padre de uno de los involucrados principales (Oliver) y los parientes de otro implicado (Miguel) habían acordado de palabra hacerse cargo de los gastos del sepelio, además de fijar una asistencia económica mensual para el sustento de los hijos huérfanos. Sin embargo, aunque debían reunirse este domingo a las 09:00 de la mañana para formalizar y firmar el documento legal, los familiares de los agresores desaparecieron.
“Lamentablemente les ha valido todo, ya no han contestado llamadas. Solamente dan largas y largas y no están cumpliendo lo que han quedado, obviamente asesorados por sus abogados supongo. Yo le digo: esto ha sido un compromiso con la población que ustedes tenían que haber cumplido para que sus hijos no sean linchados. Por eso la gente se apaciguó”, lamentó la esposa de Jhonny Alejo, desmintiendo de forma rotunda los videos que circulan en TikTok y otros medios que afirman falsamente que los padres de los imputados ya cubrieron los gastos del velorio y que se están haciendo cargo de los menores desamparados.
Paralelamente, se conoció una orden médica oficial de emergencia del Hospital Arco Iris de La Paz, emitida el 30 de mayo de 2026, la cual certifica que uno de los acusados —cuya identidad se mantiene en reserva por tratarse de un menor de edad— se encuentra hospitalizado bajo un cuadro clínico de extrema gravedad debido a la golpiza civil que sufrió antes de ser rescatado por la policía.
La situación para la viuda es desesperante, ya que ella era ama de casa y dependía enteramente del dinero que su esposo generaba a bordo de su vagoneta Nissan Liberty blanca. Este motorizado fue utilizado por los delincuentes para trasladar el cuerpo del taxista tras apuñalarlo siete veces, por lo que actualmente se encuentra secuestrado y precintado por la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) para los peritajes científicos.
Ante este desolador panorama, la esposa del transportista lanzó un clamor público dirigido a la Fiscalía para que aceleren las investigaciones correspondientes y le entreguen el vehículo a la brevedad posible, con el fin de poder venderlo y obtener recursos para alimentar a sus hijos. Asimismo, instó a las autoridades judiciales a actuar con la máxima firmeza frente a los familiares de los imputados, quienes «ya no dan la cara» tras haber salvado a sus hijos de la furia de los pobladores en Viacha




