Periódico Contraparte, 26 de junio de 2024

El comandante del Ejército boliviano, general Juan José Zúñiga, afirmó anoche que sigue en su cargo, pero dejó en manos de sus superiores la definición de su situación. La declaración del jefe militar llega tras reportes periodísticos que señalaban su destitución, luego de unas controvertidas declaraciones a PAT en las que no descartó la posibilidad de detener al expresidente Evo Morales, argumentando que no puede volver a ser candidato presidencial, conforme a lo establecido en la Constitución Política del Estado.
“Mañana (por hoy) voy a ir muy temprano (a mi oficina), tengo muchas actividades que realizar y seguramente los niveles superiores decidirán sobre mi situación. Soy un soldado de la patria y nosotros obedecemos fielmente a las disposiciones superiores,” declaró Zúñiga a Erbol.
El general negó haber sido convocado por el presidente Luis Arce para ser informado sobre su destitución, subrayando que sigue siendo el comandante del Ejército y que continuará con sus actividades habituales hasta recibir nuevas instrucciones. “Yo sigo todavía de comandante (del Ejército), mañana voy a ir normal (a mi oficina) y no sabemos qué decida la superioridad,” añadió.
El lunes por la noche, Zúñiga rechazó las acusaciones lanzadas por Evo Morales, quien un día antes había declarado que el jefe militar intentaba asesinarlo, junto con los senadores Andrónico Rodríguez y Leonardo Loza. En respuesta, Zúñiga acusó a Morales de mentir para hacerse la víctima, calificándolo además de «traidor» e insistiendo en que no puede postularse nuevamente a la Presidencia debido a las restricciones constitucionales.
Este intercambio de acusaciones y la incertidumbre sobre la situación de Zúñiga reflejan las tensiones actuales dentro de las fuerzas armadas y el gobierno, en un contexto político cada vez más polarizado.




