Gerardo García, vicepresidente del Movimiento Al Socialismo (MAS) del ala evista, arremetió contra el gobierno de Luis Arce, acusándolo de culpar injustamente a Evo Morales de la crisis que atraviesa Bolivia para enmascarar su propia incapacidad. Esta acusación surge tras las declaraciones del ministro de Gobierno, Eduardo Del Castillo, quien en una reciente conferencia de prensa atribuyó al evismo la responsabilidad de los incendios forestales, la escasez de diésel y la falta de dólares.

«Los principales problemas tienen nombre y apellido y son los evistas que estarían generando principalmente estos problemas en todo el territorio nacional,» afirmó Del Castillo, en un intento por señalar a los seguidores de Morales como los causantes de los principales desafíos que enfrenta el país. García, visiblemente indignado, replicó que estas acusaciones son un claro intento de desviar la atención de la ineptitud del presidente Arce para gobernar eficientemente. «Del Castillo en realidad es un tipo que ha ido siempre culpando, diciendo que el hermano Evo es el culpable de todo,» sentenció García.
El ministro de Gobierno precisó que la escasez de diésel se debe a bloqueos organizados por los evistas, los incendios son provocados por personas asociadas con Morales, y la falta de dólares se agrava por la negativa del Legislativo a aprobar los créditos externos necesarios. García no tardó en refutar estas afirmaciones, asegurando que Morales no ha autorizado ningún tipo de bloqueo y, al contrario, ha trabajado para detenerlos. «Dicen que el diésel no llega por culpa de Evo. ¿Acaso se está bloqueando? El hermano Evo no ha autorizado ningún tipo de bloqueo, el hermano Evo más bien ha sido quien está frenando los bloqueos,» enfatizó García.
Además, García reveló que la dirigencia del MAS evista se ha reunido en diversas ocasiones con el presidente Arce para proponer medidas que frenen la crisis, pero estas recomendaciones han sido ignoradas. «Nunca obedeció, todo decía ‘ya, sí, sí’ pero nunca obedeció,» lamentó García, subrayando la falta de acción del gobierno frente a la crisis.
Este intercambio de acusaciones refleja la profunda fractura dentro del MAS y la complicada situación política en Bolivia. Las continuas disputas internas y la falta de soluciones concretas no solo socavan la credibilidad del gobierno, sino que también exacerban la crisis económica y social del país. Los ciudadanos bolivianos se encuentran en medio de esta tormenta política, con la esperanza de que se encuentren soluciones efectivas para superar los desafíos actuales




