Periódico ContraParte | 12 de junio de 2025

Con un llamado a la paz y la responsabilidad, este jueves se desarrolló en Santa Cruz la IV Cumbre por la Democracia, donde el Tribunal Supremo Electoral (TSE) logró reunir a las principales autoridades del país y representantes de todas las fuerzas políticas para garantizar que las elecciones generales se realicen el próximo 17 de agosto, tal como está previsto en el calendario electoral.
La cita se llevó a cabo en las instalaciones de la Fexpocruz bajo fuertes medidas de seguridad. Al evento asistieron el presidente Luis Arce, el vicepresidente David Choquehuanca, representantes del Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP), de la Asamblea Legislativa Plurinacional y de los órganos departamentales. También estuvieron presentes candidatos presidenciales como Samuel Doria Medina, Jorge Quiroga y Manfred Reyes Villa, quienes previamente habían solicitado que se convoque a una cumbre de esta naturaleza ante la tensión política y social que atraviesa el país.
Durante el encuentro, el vocal del TSE, Francisco Vargas, recalcó que “no se puede hablar de democracia sin elecciones”, en alusión a los sectores que buscan frenar el proceso electoral mediante bloqueos y amenazas. El magistrado del TCP, René Espada, también advirtió que algunos actores intentan desestabilizar el orden democrático: “promueven la suspensión de las elecciones para imponer sus intereses”.
Uno de los acuerdos clave alcanzados en la cumbre es el compromiso de la Asamblea Legislativa para aprobar los créditos internacionales que permitan financiar el proceso electoral, entre ellos el destinado a implementar el sistema de Transmisión Rápida de Resultados Electorales (TREP).
El presidente Arce aseguró el apoyo del Ejecutivo para que las elecciones se realicen en los plazos establecidos, mientras que el TSE se comprometió a mantener informado al país sobre el avance de los preparativos.
Al inicio del evento se guardó un minuto de silencio por las personas fallecidas en enfrentamientos recientes, gesto que reflejó la gravedad del momento político. Desde diversos sectores se insistió en la necesidad de bajar las tensiones y dejar de usar las elecciones como campo de confrontación.
La cumbre concluyó con una declaración conjunta que ratifica la voluntad de avanzar hacia una elección “participativa, transparente y en paz”.




