A tres días de las elecciones generales, el presidente Luis Arce afirmó que uno de sus principales legados para Bolivia es haber preservado la democracia “ante todo y contra todo” y garantizó que entregará la banda presidencial al nuevo mandatario que resulte electo este 17 de agosto.

En una entrevista con RTP, Arce aseguró que su gestión dejará tres hitos: la recuperación de la democracia en 2020, el impulso a la industrialización y el desarrollo del proyecto “Marcha al Norte” en La Paz. “Entramos por la puerta y saldremos por la puerta”, enfatizó, recordando que en 2020 la entonces presidenta Jeanine Áñez no participó en la transmisión de mando.
El mandatario expresó su respaldo al candidato oficialista, el exministro Eduardo del Castillo, a quien calificó como “una gran opción” para liderar el país y garantizar la continuidad del modelo del MAS-IPSP.
En tono crítico, Arce acusó a Evo Morales de “dividir” al MAS e incluso de pactar con la oposición en la Asamblea Legislativa, lo que habría provocado el freno a créditos y contribuyó al actual deterioro económico. “Cruzó océanos de sangre para unirse a quienes rompieron la democracia en 2019, solo para golpear a nuestro gobierno”, reprochó.
El MAS-IPSP se enfrenta en estos comicios a siete frentes opositores, entre ellos los liderados por Samuel Doria Medina, Jorge Tuto Quiroga y Manfred Reyes Villa. La elección definirá no solo el próximo presidente de Bolivia, sino también el rumbo político del partido que gobierna desde 2006.




