Las cinco víctimas fueron secuestradas, torturadas y quemadas vivas, una de ellas habría cavado su propia tumba.


Ernesto Almaraz, principal acusado por el asesinato múltiple de cinco personas en la comunidad de Pucamayo, trópico de Cochabamba, confesó su participación en los crímenes y fue enviado preventivamente a la cárcel.

Las víctimas, identificadas como Cristian Serna, Tadashi Loroña, Trinidad Muñoz, Lisa Loroña y Juan Carlos Román, fueron secuestradas, torturadas y brutalmente asesinadas. Cuatro de ellas fueron quemadas vivas en el río Tizón Mayu, mientras que la quinta fue enterrada viva en un bosque cercano, según las investigaciones preliminares.
En su declaración, Almaraz explicó que el conflicto comenzó luego de sentirse estafado por Cristian Serna, quien supuestamente le ofreció vender armas de fuego. Ante esto, convocó a un grupo de personas, incluidos dirigentes locales, para tomar represalias contra las víctimas. Según sus palabras, los actos violentos fueron motivados por un deseo de venganza hacia militares, a quienes culpaba de represión en bloqueos previos en Parotani.
El viceministro de Régimen Interior y Policía, Jhonny Aguilera, calificó el caso como un acto de violencia extrema que no puede ser tolerado. Asimismo, afirmó que la Policía continuará investigando para esclarecer todos los detalles y determinar responsabilidades adicionales.
Cronología de los hechos:
11 de noviembre de 2024: Cristian Serna ofrece armas de fuego a Ernesto Almaraz.
12 de noviembre de 2024: Serna y su acompañante militar llegan a Pucamayo.
13 de noviembre de 2024: Las víctimas son secuestradas tras la entrega del dinero.
Posteriormente, cuatro son quemadas vivas y una es enterrada en el bosque.
Las autoridades han reforzado la presencia policial en la zona, mientras la comunidad de Pucamayo condena los crímenes y exige justicia para las víctimas. Este caso ha conmocionado al país, evidenciando la necesidad urgente de reforzar las medidas contra la violencia extrema en áreas rurales.




