Las autoridades bolivianas señalaron que el país mantiene una relación activa con las naciones que comparten frontera Paraguay, Argentina, Chile, Perú y Brasil, aunque resaltaron que el vínculo con el gigante sudamericano tiene un carácter particular por su importancia económica y territorial.

En ese contexto, se destacó que Bolivia busca consolidarse como un punto estratégico de conectividad en Sudamérica, promoviendo proyectos de infraestructura, energía y producción que permitan fortalecer el comercio regional.
Asimismo, se remarcó el papel de la Amazonía como un componente clave para el futuro del país, tanto por su valor ambiental como por su potencial dentro de las nuevas dinámicas globales de desarrollo sostenible.
Otro de los aspectos centrales abordados fue el potencial minero del país. Las autoridades recordaron que la región conformada por Perú, Bolivia y Chile concentra una de las mayores diversidades de minerales del mundo, lo que posiciona a Bolivia como un actor con grandes oportunidades en el mercado internacional.
En ese marco, se anunció que 2026 será un año clave para el ordenamiento económico y productivo, con la preparación de nuevas leyes vinculadas a sectores estratégicos como hidrocarburos, minería y recursos minerales de alto valor, incluidos los denominados “tierras raras”.
Las autoridades afirmaron que estas medidas buscan fortalecer la economía nacional y proyectar a Bolivia como un país con mayor protagonismo en el desarrollo productivo de la región.




