La tranquilidad de los Yungas se quebró este martes tras el hallazgo sin vida de Tanya Rosy Choque Mejía, la adolescente de 13 años que fue reportada como desaparecida el pasado fin de semana. Su cuerpo fue encontrado dentro de un yute celeste en un barranco del tramo Arrozal–Colopampa, en el sector conocido como la “calabatea”.
La menor había salido de su vivienda el sábado 15 de noviembre para comprar material escolar y no regresó. Horas después, una cámara de seguridad registró el momento en que subía a una vagoneta alrededor de las 02:30 del domingo, una pista que se convirtió en el eje de la búsqueda.
Este martes, las autoridades localizaron el vehículo y aprehendieron a uno de los sospechosos. Durante su arresto, y presionado por la población que se concentró en la plaza de Chulumani, el hombre confesó haber visto a la adolescente el fin de semana y posteriormente condujo a los familiares hasta el lugar donde abandonó el cuerpo.
“Él mismo indicó que ahí la ha botado”, relató un familiar visiblemente afectado.
El hallazgo desató la indignación colectiva. Los habitantes quemaron el vehículo involucrado y estuvieron a punto de linchar al sindicado, mientras exigían justicia y la captura de los otros presuntos implicados. La familia sostiene que en la vagoneta viajaban al menos otras tres personas: dos hombres y una mujer.
La Fiscalía regional informó que este miércoles se definirá la situación jurídica del detenido, quien será puesto ante un juez mientras avanzan las investigaciones para determinar responsabilidades y esclarecer completamente el caso.
La tragedia ha dejado a Chulumani sumida en el duelo y ha reavivado la preocupación por la seguridad de niñas y adolescentes en la región. La comunidad exige respuestas prontas y efectivas para evitar que hechos similares vuelvan a repetirse.



