Periódico Contraparte, 22 de febrero de 2025

En un anuncio que pone fin a semanas de especulaciones, el Órgano Electoral Plurinacional (OEP) ratificó este viernes que el calendario electoral para las próximas elecciones generales permanece inamovible. Pese a las presiones de algunos sectores políticos que buscaban postergar los comicios, la institución ha dejado claro que no habrá cambios en la fecha establecida, marcando un hito en el proceso democrático del país. «El calendario electoral es sagrado y no está sujeto a negociaciones. Las elecciones se realizarán en el plazo establecido, garantizando transparencia y legitimidad», declaró María Elena Cortés, presidenta del OEP, en una conferencia de prensa que atrajo la atención de medios nacionales e internacionales.
La decisión llega en un contexto de creciente tensión política, con partidos de oposición acusando al gobierno de intentar influir en el cronograma electoral para favorecer sus intereses. «Este es un triunfo para la democracia. No permitiremos que nadie manipule el proceso electoral», afirmó el líder opositor Javier Morales, quien celebró la postura firme del OEP. Por su parte, representantes del oficialismo han negado cualquier intento de interferencia, asegurando que respetan la autonomía del órgano electoral.
El calendario, que fue aprobado en diciembre pasado, establece que las elecciones generales se llevarán a cabo el 20 de octubre de 2025, con una segunda vuelta en caso de ser necesaria. Además, el OEP ha detallado que el proceso de inscripción de candidatos comenzará en abril, seguido de una serie de debates públicos y campañas electorales que prometen ser intensas. «Estamos preparados para garantizar un proceso limpio y transparente, en el que la voz del pueblo sea la única que decida», añadió Cortés.
Sin embargo, no todos están convencidos de que el calendario se mantendrá intacto. Analistas políticos han advertido que las tensiones podrían escalar en los próximos meses, especialmente si surgen imprevistos que pongan en riesgo la logística del proceso. «El OEP ha dado un paso importante al ratificar el calendario, pero el verdadero desafío será mantenerlo frente a las presiones que seguramente vendrán», señaló el politólogo Ricardo Fernández.
Mientras el país se prepara para uno de los procesos electorales más cruciales de su historia, la decisión del OEP ha enviado un mensaje claro: la democracia no se negocia. Ahora, todo dependerá de cómo los actores políticos y la sociedad civil asuman este compromiso con el futuro del país.




