alizó debido a la preocupación generalizada por las prolongadas filas de camiones, micros, buses y vehículos particulares que se registran diariamente en los surtidores de la sede de gobierno. Los dirigentes del volante expresaron que se necesitan realizar gestiones concurrentes ante las instancias estatales correspondientes para regularizar y acelerar el despacho de diésel y gasolina en la región.

Los transportistas instaron al representante a canalizar las demandas del sector y coadyuvar en el acercamiento con las autoridades hidrocarburíferas del nivel central del Estado. Los choferes argumentaron que la falta de suministro regular en las estaciones de servicio los obliga a pasar jornadas enteras varados a la espera de abastecerse, lo que reduce drásticamente la frecuencia del servicio de transporte público en perjuicio de la ciudadanía.
Esta problemática se inscribe en un escenario complejo de distribución logística en el departamento, agravado por la alta demanda y los factores externos que inciden en el traslado de hidrocarburos. El gremio de los choferes paceños remarcó que la regularización del suministro es vital para evitar un colapso en el sistema de transporte urbano e interprovincial de La Paz.
Actualmente, las bases del autotransporte benemérito y sindicalizado se mantienen en estado de apronte y monitorean de forma constante el flujo de provisión en las plantas de almacenaje de la urbe paceña. El sector advirtió que requiere respuestas concretas a la brevedad posible para normalizar sus operaciones de trabajo y garantizar el traslado de los usuarios paceños.




