Periódico ContraParte, 17 de septiembre de 2024
En medio de crecientes tensiones, la marcha organizada por sectores evistas, bajo la dirección del expresidente Evo Morales, logró atravesar Vila Vila (Oruro) este martes, pese a la resistencia de grupos afines al presidente Luis Arce. Estos últimos, apostados en los cerros, intentaron detener la movilización con el uso de cachorros de dinamita y petardos. La marcha, que partió desde Caracollo con destino a La Paz, tuvo que enfrentar violentos episodios antes de continuar su recorrido.
Desde tempranas horas, se reportó la presencia de mineros y funcionarios públicos que, respaldando al presidente Arce, ocuparon posiciones estratégicas para bloquear el avance de los evistas. Hacia el mediodía, el viceministro de Cooperativas, Mauricio Guzmán, trató de mediar, anunciando que entregaría una carta a Morales para pedirle evitar enfrentamientos. “Es necesario reflexionar y evitar peleas entre hermanos bolivianos,” indicó Guzmán, haciendo un llamado a la calma. Sin embargo, al intentar cumplir su cometido, fue agredido por algunos marchistas, en su mayoría personas de la tercera edad.
A las 15:00, el diputado Gualberto Arispe informó que la marcha había logrado superar el bloqueo en Vila Vila, pese a los ataques con explosivos. “Nos encontramos en avance, a pesar de la resistencia,” comentó Arispe. Informes de medios locales describen escenas de violencia, con ambos grupos lanzándose piedras y dinamita. Dirigentes evistas señalaron que los marchistas tomaron posiciones en los cerros para repeler a los arcistas, permitiendo así su paso.
El enfrentamiento dejó claro que la tensión entre las facciones del MAS ha escalado, con cerca de 20.000 evistas rebasando a un grupo más reducido de aproximadamente 2.000 arcistas. Aunque la presencia de Morales y del presidente del Senado, Andrónico Rodríguez, no fue confirmada durante los enfrentamientos, el conflicto entre las dos alas del partido refleja la profunda división política en el país.
La violencia durante la marcha genera preocupaciones sobre las posibles repercusiones a nivel nacional. Las autoridades han emitido advertencias sobre el riesgo de que estos enfrentamientos se repitan a medida que la marcha avance hacia la sede de gobierno.



